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Mi amigo me había invitado a tomar un té en su casa. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Desde la adolescencia, casi. Llegué a la casa a la tarde. Me atendió su hermano y me sorprendió verle tan crecido. Nos reímos al saludarnos y me hizo pasar. Ya el salón de la casa era un desastre, una locura. Jamás había visto desorden igual -y créanme, he visto lugares muy desordenados-. De la cocina salió mi amigo, sonriente, secando una taza con un trapo terriblemente sucio. Y yo voy a tomar té aquí- pensé. Saludé a mi amigo. Nos intalamos en la cocina... Los dos hermanos vivían solos. Eso no quiere decir nada. También conozco hermanos jóvenes que viven solos y son limpios. Estos hermanos no pertenecían a esa categoría. Eran jóvenes, bellos y sucios.¡Qué cochinos eran los hijos de puta! La cocina era una sola mancha de grasa. Y estaba llena de libros y revistas de arriba a abajo. Tenían platos por lavar amontonados en las piletas, en el mármol, en la mesa, en el suelo. Ellos, inmutables. Estaban muy contentos de recibirme en su hogar. En ese momento pensé en que verdaderamente los seres humanos somos muy diferentes. Yo estaba contenta de verles, claro, lo que pasa es que no me alegraba de ver la casa. Estuve a punto de hacerles una propuesta indecente: ayudarles a limpiar. Por suerte me frené en seco. A lo mejor se piensan que tengo ganas de ser novia de alguno de los dos y por eso quiero limpiar. Por otro lado, soy mujer, y a lo mejor me toman el punto y me hacen venir a limpiar todas las semanas bajo cualquier pretexto. Preferí entonces no interferir en el camino de los dos guarros y ser respetuosa con las decisiones de los demás. Seguir mi propio camino, pues. Unos minutos más tarde el agua estaba caliente. Y en una grasienta tetera comenzó a reposar el té... que luego fue servido en tres tazas oscuras, que en algún momento fueron claras. Yo bebí. Con valentía, bebí pensando que el agua hirviendo mata grasas y gérmenes. Saboreé un té que sabía bien, y no solo a té, también a canela. Comimos los bollitos que traje para compartir. Y hablamos de muchas cosas. Nos reímos. Al cabo de una hora volvimos a preparar más té. Daba gusto hablar con los dos hermanos. Tenían tanto sentido del humor. Eran muy cultos. Artistas los dos. Poetas. Pintores. Músicos. Leían como posesos -tal vez por eso no limpiaban-. Y continuamos hablando mientras cocinamos pizza y la cenamos... Y nos reíamos los tres con camaradería y alegría. A la noche, tarde, después de unos cuantos vasos de vino, me volví a casa en taxi. Contenta. Una velada excelente, pensaba yo a esas horas. Solo a la mañana siguiente cuando me levanté descubrí dos cosas: la primera, las manchas de grasa y tizne que tenía mi vestido justo por la espalda, a la altura de mis asentaderas. Recordé, al verlas, que en algún momento de la noche perdí la revista que había colocado -con disimulo- entre mi trasero y el asqueroso asiento de la silla. La segunda, en un bolsillo de mi bolso, estaba primorosamente plegada, la más hermosa carta de amor que jamás he recibido. Comenzaba siendo una carta dulce, tímida, exquisitamente erótica. Terminaba con una inusual propuesta sexual, perversa, sucia... y firmada por los dos.
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viernes, 4 de febrero de 2011
lunes, 9 de agosto de 2010
Irene en el taxi
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Ella viene con su pequeño bolso estampado con flores y se sienta a mi lado. Me dice: "¿Qué quieres? Tengo peces, tiburones, dragones, monstruos..." Me inclino por los peces. Entonces ella abre con tranquilidad su bolsito. Ahí los veo: tres peces naranja nadando entre algas y agua clara. Rebusco en mis bolsillos y los alimento con las últimas migas de mi bizcocho. Los peces se mueven mientras nosotras, sentadas en el asiento trasero del taxi, atravesamos la ciudad rumbo a la fiesta.
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Ella viene con su pequeño bolso estampado con flores y se sienta a mi lado. Me dice: "¿Qué quieres? Tengo peces, tiburones, dragones, monstruos..." Me inclino por los peces. Entonces ella abre con tranquilidad su bolsito. Ahí los veo: tres peces naranja nadando entre algas y agua clara. Rebusco en mis bolsillos y los alimento con las últimas migas de mi bizcocho. Los peces se mueven mientras nosotras, sentadas en el asiento trasero del taxi, atravesamos la ciudad rumbo a la fiesta.
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domingo, 22 de noviembre de 2009
Algunas anotaciones de noviembre
Sentimiento de domingo
Domingo. Crujiente y cálido como ese trozo de pan que se rompe de la barra y se mastica disfrutando del camino, que va desde la panadería a casa.
Un domingo limpio como el aire y el ánimo después de una lluvia mañanera.
Domingo tranquilo, cómodo, burgués, de mirar por la ventana -mientras se saborea un té- y observar las luces amarillas que iluminan las ventanas de los otros, en la noche.
Pelo
Llega la época de poda. En la cabeza, una vez más, vuelve a reinar mi pelo animal con raíces vegetales. Intento fijar fecha para visitar al jardinerodomadorpeluquero y no consigo hacerlo: es mi pelo, que se resiste.
Verrugas
Las verrugas son semillas de fealdad, eso dicen los que investigan las enfermedades que desarrolla el alma humana. Quienes poseen verrugas en la cara suelen tener vestigios de opiniones adversas a su belleza personal, cristalizadas en su rostro, dicen los que saben.
Opino, reflexiono, que en lugar de luchar uno contra esas alteraciones de la piel, se pueden mirar con amor, como perlas creadas por nosotros, como pequeños homenajes a la fealdad, de tal forma, que bien querida y homenajeada, acompañe (la fealdad) a la belleza maravillosa que todos sin excepción llevamos en la cara.
Brujas
Actualmente las verdaderas brujas suelen pasar desapercibidas. Más aún si son jóvenes.
Algunas pistas para encontrarlas:
Tienen verrugas en la cara (siempre ha sido así y así seguirá siendo), aunque las llevan como homenaje a la fealdad, ya que las brujas siempre son hermosas (sobre todo y gracias a sus verrugas).
Cuando visten con pantalones y zapatos de tacón suelen llevar calcetines a rayas.
No sucede lo mismo cuando llevan faldas y zapatos de tacón.
A veces parecen más viejas de lo que son.
A veces parecen más jóvenes.
Cuando alguien les habla acerca de cosas triviales, escuchan con educación, aunque, un buen observador podrá detectar cierto brillo jocoso en la mirada y un relax anormal en el cuerpo, lo que quiere decir que en ese momento la bruja en cuestión ha hecho un salto dimensional hasta el lugar que más le plazca. Es probable que mientras escucha las cosas triviales * con gentileza, esté asistiendo a un concierto de piano, o nadando en una cálida playa o bañera, o sencillamente esté cultivando el arte de la conversación elevada con alguien interesante.
Esto es lo que por ahora voy sabiendo de las brujas.
* Cosas triviales: hablar sin arte acerca de intelectualidades que estancan el alma, del tiempo, de los precios de las cosas, del miedo corderil, entre otras cosas.
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Domingo. Crujiente y cálido como ese trozo de pan que se rompe de la barra y se mastica disfrutando del camino, que va desde la panadería a casa.
Un domingo limpio como el aire y el ánimo después de una lluvia mañanera.
Domingo tranquilo, cómodo, burgués, de mirar por la ventana -mientras se saborea un té- y observar las luces amarillas que iluminan las ventanas de los otros, en la noche.
Pelo
Llega la época de poda. En la cabeza, una vez más, vuelve a reinar mi pelo animal con raíces vegetales. Intento fijar fecha para visitar al jardinerodomadorpeluquero y no consigo hacerlo: es mi pelo, que se resiste.
Verrugas
Las verrugas son semillas de fealdad, eso dicen los que investigan las enfermedades que desarrolla el alma humana. Quienes poseen verrugas en la cara suelen tener vestigios de opiniones adversas a su belleza personal, cristalizadas en su rostro, dicen los que saben.
Opino, reflexiono, que en lugar de luchar uno contra esas alteraciones de la piel, se pueden mirar con amor, como perlas creadas por nosotros, como pequeños homenajes a la fealdad, de tal forma, que bien querida y homenajeada, acompañe (la fealdad) a la belleza maravillosa que todos sin excepción llevamos en la cara.
Brujas
Actualmente las verdaderas brujas suelen pasar desapercibidas. Más aún si son jóvenes.
Algunas pistas para encontrarlas:
Tienen verrugas en la cara (siempre ha sido así y así seguirá siendo), aunque las llevan como homenaje a la fealdad, ya que las brujas siempre son hermosas (sobre todo y gracias a sus verrugas).
Cuando visten con pantalones y zapatos de tacón suelen llevar calcetines a rayas.
No sucede lo mismo cuando llevan faldas y zapatos de tacón.
A veces parecen más viejas de lo que son.
A veces parecen más jóvenes.
Cuando alguien les habla acerca de cosas triviales, escuchan con educación, aunque, un buen observador podrá detectar cierto brillo jocoso en la mirada y un relax anormal en el cuerpo, lo que quiere decir que en ese momento la bruja en cuestión ha hecho un salto dimensional hasta el lugar que más le plazca. Es probable que mientras escucha las cosas triviales * con gentileza, esté asistiendo a un concierto de piano, o nadando en una cálida playa o bañera, o sencillamente esté cultivando el arte de la conversación elevada con alguien interesante.
Esto es lo que por ahora voy sabiendo de las brujas.
* Cosas triviales: hablar sin arte acerca de intelectualidades que estancan el alma, del tiempo, de los precios de las cosas, del miedo corderil, entre otras cosas.
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martes, 20 de octubre de 2009
KO/ Hexagrama 49
Al alba, detrás de los laureles, encontramos a la niña. Pequeña, rolliza y sonrosada. Sonreía. Nosotras también sonreíamos.
A partir de entonces la alimentamos con caricias, besos, mimos, canciones del alma y con la leche dulcecita de nuestros pechos hembras.
La niña- junco joven- crece hermosa y sana. Nos habla de lo profundo, de lo ignoto, de universos dorados, de soles, de arenas cálidas, de juegos antiguos.
El atardecer siempre nos sorprende con el trajinar de las ollas y las melodías.
A la noche, arropadas por las estrellas, escuchamos los cuentos de la niña. Cuentos remotos, extraños, contados con su voz de rocío y campanillas. Después, ya cansada, la niña se duerme y nosotras bailamos. Bailamos las palabras de la niña. Las maduramos en el fuego, les damos forma, las crecemos. Las comemos. Nutridas por palabras asimilamos el pasado de nuestros ancestros: de los hombres pájaro que vinieron de lejos caminando por el cielo, de los hombres planta –todo raíces y aroma- que se vuelven humo en las noches oscuras, de las mujeres gato, que amamantan las crías de otros y son despiadadas con los forasteros, de la gente que bajó de las estrellas para traernos el fuego. Así entendemos los tiempos y poco a poco se va desarrollando el recuerdo...
Nos repetimos las historias una y mil veces, para seguir recordando, para seguir saboreando este sutil sentimiento de victoria. Ahora sabemos que las profecías de nuestras leyendas se cumplen (la niña está con nosotras), ahora sabemos que éste es nuestro momento, que se acabó la esclavitud, que el poder es nuestro y que la revolución viene de adentro, ahora sabemos que continuamos escribiendo la leyenda.
A partir de entonces la alimentamos con caricias, besos, mimos, canciones del alma y con la leche dulcecita de nuestros pechos hembras.
La niña- junco joven- crece hermosa y sana. Nos habla de lo profundo, de lo ignoto, de universos dorados, de soles, de arenas cálidas, de juegos antiguos.
El atardecer siempre nos sorprende con el trajinar de las ollas y las melodías.
A la noche, arropadas por las estrellas, escuchamos los cuentos de la niña. Cuentos remotos, extraños, contados con su voz de rocío y campanillas. Después, ya cansada, la niña se duerme y nosotras bailamos. Bailamos las palabras de la niña. Las maduramos en el fuego, les damos forma, las crecemos. Las comemos. Nutridas por palabras asimilamos el pasado de nuestros ancestros: de los hombres pájaro que vinieron de lejos caminando por el cielo, de los hombres planta –todo raíces y aroma- que se vuelven humo en las noches oscuras, de las mujeres gato, que amamantan las crías de otros y son despiadadas con los forasteros, de la gente que bajó de las estrellas para traernos el fuego. Así entendemos los tiempos y poco a poco se va desarrollando el recuerdo...
Nos repetimos las historias una y mil veces, para seguir recordando, para seguir saboreando este sutil sentimiento de victoria. Ahora sabemos que las profecías de nuestras leyendas se cumplen (la niña está con nosotras), ahora sabemos que éste es nuestro momento, que se acabó la esclavitud, que el poder es nuestro y que la revolución viene de adentro, ahora sabemos que continuamos escribiendo la leyenda.
miércoles, 13 de julio de 2005
Acuario
Elsa tiene por costumbre cortar las cabezas de todos los budas que aparecen en su camino. Esto la hace sentir muy bien, le proporciona una gran paz de espíritu: por un lado le otorga una potente sensación de libertad, a la vez que un buen equilibrio emocional.
Cortando cabezas iluminadas, Elsa va reconociéndose como su propia maestra.
Actualmente es feliz: ha descubierto que es muy buena alumna.
Sergio es extremadamente individualista. No pertenece ni quiere pertenecer a ninguna tribu.
Es un ser amable con la gente y muy buen amante.
Se dedica a la pintura: los "soles" son su obsesión, su objeto de estudio y su camino de ascensión.
Es que Sergio es un sol.
Miranda ama a Laura y viceversa. Piensan casarse pronto y tener hijos.
Son dos mujeres muy sociables y solidarias. Frecuentan manifestaciones populares y callejeras.
Tienen el instinto maternal muy desarrollado.
Raquel es una travesti maravillosa.
Le encanta el teatro y le gustaría dedicarse a él. Es consciente de que el hecho de ser una mujer atípica le dificulta trabajar ciertos personajes femeninos, como por ejemplo: Julieta.
De todas maneras, ella va tras su sueño y confía en la vida y en los cambios de mentalidad.*
Actualmente forma parte del elenco de una compañía de teatro de Revista y tiene mucho arte en escena. Es muy talentosa.
Es amiga de Elsa y suele ayudarle en su tarea de decapitar budas.
Medita todos los días, menos los domingos: no quiere hacer del zazen su vicio.
* (Estoy segura que formará parte del teatro iniciático que llega y que interpretará personajes femeninos de envergadura, como por ejemplo: Julieta)
Alfredo juega al fútbol: es su pasión.
Su gran amor es Marcos, que odia el fútbol y adora la poesía.
A veces discuten, porque a Alfredo le molesta la indiferencia de Marcos para con el fútbol y a Marcos le indigna que Alfredo no lo acompañe a sus recitales poéticos.
Bueno...esto era antes...
Hace dos domingos Marcos fue al estadio.
¡Alfredo estuvo fantástico!
Fue entonces que Marcos comprendió que Alfredo es un gran artista, un espléndido poeta, sacerdote de una religión hasta ahora desconocida para él.
En ese momento se iluminó.
Sintió un enorme amor por todo el mundo. Ante tanta belleza su ser se tornó silencio y disfrutó del maravilloso juego que en el césped se proponía.
Vibró con los gritos del gentío...
Se extasió con los insultos humanos. Hizo la Ola.
Se abrazó fraternalmente con desconocidos y saltó de alegría cuando marcaron el gol.
Cantó. Bailó. Entendió los moviemientos del universo: fue una fiesta completa.
Lleno de respeto y admiración, esa noche hizo el amor con Alfredo de manera magistral.
Marcos ha cambiado. Escribe poesía como nunca. Se interesa muchísimo por el fútbol.
Alfredo está asombrado,tan asombrado,que hasta lee los poemas de Marcos.
Cortando cabezas iluminadas, Elsa va reconociéndose como su propia maestra.
Actualmente es feliz: ha descubierto que es muy buena alumna.
Sergio es extremadamente individualista. No pertenece ni quiere pertenecer a ninguna tribu.
Es un ser amable con la gente y muy buen amante.
Se dedica a la pintura: los "soles" son su obsesión, su objeto de estudio y su camino de ascensión.
Es que Sergio es un sol.
Miranda ama a Laura y viceversa. Piensan casarse pronto y tener hijos.
Son dos mujeres muy sociables y solidarias. Frecuentan manifestaciones populares y callejeras.
Tienen el instinto maternal muy desarrollado.
Raquel es una travesti maravillosa.
Le encanta el teatro y le gustaría dedicarse a él. Es consciente de que el hecho de ser una mujer atípica le dificulta trabajar ciertos personajes femeninos, como por ejemplo: Julieta.
De todas maneras, ella va tras su sueño y confía en la vida y en los cambios de mentalidad.*
Actualmente forma parte del elenco de una compañía de teatro de Revista y tiene mucho arte en escena. Es muy talentosa.
Es amiga de Elsa y suele ayudarle en su tarea de decapitar budas.
Medita todos los días, menos los domingos: no quiere hacer del zazen su vicio.
* (Estoy segura que formará parte del teatro iniciático que llega y que interpretará personajes femeninos de envergadura, como por ejemplo: Julieta)
Alfredo juega al fútbol: es su pasión.
Su gran amor es Marcos, que odia el fútbol y adora la poesía.
A veces discuten, porque a Alfredo le molesta la indiferencia de Marcos para con el fútbol y a Marcos le indigna que Alfredo no lo acompañe a sus recitales poéticos.
Bueno...esto era antes...
Hace dos domingos Marcos fue al estadio.
¡Alfredo estuvo fantástico!
Fue entonces que Marcos comprendió que Alfredo es un gran artista, un espléndido poeta, sacerdote de una religión hasta ahora desconocida para él.
En ese momento se iluminó.
Sintió un enorme amor por todo el mundo. Ante tanta belleza su ser se tornó silencio y disfrutó del maravilloso juego que en el césped se proponía.
Vibró con los gritos del gentío...
Se extasió con los insultos humanos. Hizo la Ola.
Se abrazó fraternalmente con desconocidos y saltó de alegría cuando marcaron el gol.
Cantó. Bailó. Entendió los moviemientos del universo: fue una fiesta completa.
Lleno de respeto y admiración, esa noche hizo el amor con Alfredo de manera magistral.
Marcos ha cambiado. Escribe poesía como nunca. Se interesa muchísimo por el fútbol.
Alfredo está asombrado,tan asombrado,que hasta lee los poemas de Marcos.
domingo, 6 de marzo de 2005
Confidencias de amigos...
...Basado en hechos reales oídos esta mañana en boca de un ser muy bello....
A: Amigo B, debo confesarte algo escandoloso, algo que me asombra...que...lo vivo en mis carnes, en mi alma y en mi espíritu...algo que no puedo gritar al mundo entero, porque temo que sería tomado como una depravación...
B: Ábreme tu corazón amigo mío...Cuéntame lo que quieras y no temas...Te escucho...
(...mientras los dos amigos paseaban un pájaro cantaba y la ciudad se iba llenando de silencios...)
(Los almendros no estaban florecidos) Cielo azul...
A: Amigo...debo decirte que...¡soy feliz!
¡Soy absoluta y totalmente feliz y además...no tengo miedo de serlo!
Es más: cada día que pasa soy más feliz que el anterior...vivo en ....un quasi orgasmo continuo...
B: ¡Vaya amigo!...qué horror, tu caso es inaudito...¡ es la primera vez que escucho a alguien decir que le pasa lo mismo que me pasa a mí!
fin
A: Amigo B, debo confesarte algo escandoloso, algo que me asombra...que...lo vivo en mis carnes, en mi alma y en mi espíritu...algo que no puedo gritar al mundo entero, porque temo que sería tomado como una depravación...
B: Ábreme tu corazón amigo mío...Cuéntame lo que quieras y no temas...Te escucho...
(...mientras los dos amigos paseaban un pájaro cantaba y la ciudad se iba llenando de silencios...)
(Los almendros no estaban florecidos) Cielo azul...
A: Amigo...debo decirte que...¡soy feliz!
¡Soy absoluta y totalmente feliz y además...no tengo miedo de serlo!
Es más: cada día que pasa soy más feliz que el anterior...vivo en ....un quasi orgasmo continuo...
B: ¡Vaya amigo!...qué horror, tu caso es inaudito...¡ es la primera vez que escucho a alguien decir que le pasa lo mismo que me pasa a mí!
fin
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