jueves, 12 de mayo de 2005

Cuando me aburrí
de jugar
a la gallina ciega
en Locrónico
me quité
el pañuelo que vendaba mis ojos

Acostumbrada a no ver
miré hacia abajo
con vista nueva

Por suerte
pude ver tus huellas
aún frescas
en las arenas pantanosas
de Locrónico

Diosa Fortuna
me ayudó
y el brillo de tus pisadas
no me encegueció

Girando fue que te ví:

Estabas en ese lugar hermoso
"...jardín de rosa y fuente..."
A mi lado
En mi amor
Amando
Enroscado en mi corazón
Conmigo
y más allá de "con mí"
Contigo Continuado
Extenso Eterno Energético
Exacto Enérgico Extático
Nos fundimos en el abrazo
Emocionada grité riendo:
¡Te he pillado!
¡Qué empiece la vida!

5 comentarios:

Matego dijo...

Me imagino envuelto en una tristeza oscura (...me quite el pañuelo...) hasta que un día descubrí que no tenía porque ser así y comencé a recapitular mi vida desde mis recuerdos más profundos (...miré hacia abajo con vista nueva...). Encontré un camino (...pude ver tus huellas...), uno verdadero (...y el brillo de tus pisadas no me encegueció...) cuando cambié mi percepción de la vida (Girando fue que te vi...). Donde me encontré te hallé también. Es un verso con una bella carga de emoción espiritual. ¿Descubriste algo hermoso o lo viste en alguien más? También me recuerda a una historia que pronto subiré a mi blog. Saludos.

Anónimo dijo...

que empiece la vita nuova,
la vida, la vid, la verdad, la verde vereda que en vena vierte vorad vendavales de veras, de velas, de viernes es venus, de vuelos viandantes, versales, vira a favor de la vida y venm a contarmelo.

la valiente

din dijo...

Matego, que hermoso comentario!
Muchas gracias.
En lo escrito, intento revivir un momento de liberación y de cercanía con ese dios que todos llevamos dentro.(En este caso: con mi dios).
Un momento de entusiasmo (que literalmente significa "tener a Dios dentro".

Señora Valiente: un placer leerla.
Saludos

Tu corazón saturnino (de regreso) dijo...

Querida, añorada, deseada Din.

He estado mucho tiempo ausente. Tal y como le comenté, tenía pendiente hacer una viaje a Jadmash, y me ha llevado mucho más tiempo de lo previsto.

Seguí fielmente todas las indicaciones de su "Manual para viajeros exquisitos" que publicó usted el 14 de marzo del presente año.

He realizado baños diarios (vía interna y externa) en las playas de aguas diamantinas.

En la librería Akáshica encontré y compré múltiples de esos libros no escritos, pero no sé como leerlos; y, (lo único que me dolió de este viaje) es que no encontré el "libro de mi vida": muy cortesmente, la vendedora me dijo que se había agotado, con un preciosa sonrisa en los labios, pero estoy seguro de que mentía. Estoy acongojado porque no sé cómo interpretar esta metáfora.

Eso sí, estuve en el Mer Rouge y probé (en el transcurso de todas estas semanas) al menos la mitad de las recetas de maná, casi unas 300 recetas diferentes.

Por supuesto estuve en Casa Thüla: recibí un trato exquisito, era tan agradable la travesti, que cambié mi alimentación de maná por la líquido pránica el resto de mis días allà. Le hablé de todas las citas y anotaciones que usted ha dedicado a Thüla a lo largo de sus textos. Está encantada y deseosa de volver a verla y "agasajarla".

Lo más impresionante fueron mis noches en "El jardín de las delicias", y me convertí en un asiduo del triángulo Shiv, Kris y Vanad. Las noches ya no volverán a ser iguales para mí. Allí la tuve a usted tan presente, mi querida Din... Así que tal y como usted muy amablemente me pidió, le he traído un souvenir azul. Espero que será una buena oportunidad para acercarme algo más a su creatividad sin fondo.

Constantemente agradecido y admirado.

Tu corazón saturnino (agradecido) dijo...

Din, es usted una mujer sin límites.

Un relato cotidiano, guía de viajes, recetas para sanar el alma, elfología, poesía... Intento imaginarla a usted pero... me siento incapaz. ¿Cómo de una sola mente pueden surgir tantas direcciones, tanta emoción, tanto conocimiento, tanta sensibilidad?

Pero, me equivoco o ¿estas últimas poesías tienen un cierto carácter de historia, de almacen? ¿Dónde se halla el florecer de letras sobre tallos frescos de frases de todos los colores? Usted me hace sentir fresco, vivo, y lo noto en sus frases.

Sé de lo que hablo; desde que usted me recetó los baños respiratorios a la luz de la aurora, y desde que completé este viaje a Jadmash... le aseguro de que soy otro. Mi corazón saturnino ya no sufre por el tiempo. De hecho, mi corazón saturnino hace días que no sufre.

Alentaré mi existencia a partir de la individualidad; sé que es malo para la vida el depender de otro; pero usted es viento fresco, lleno de aromas en la cima de una alta y soleada montaña.

No lo tome, por favor, como un reproche, si no como un comentario más de la gran admiración que por usted siento.

Una vez más, agradecido, de corazón.